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La directora técnica de Autismo España, Ruth Vidriales, explica de manera muy sencilla y didáctica cómo puede afectar la crisis del COVID-19 a las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA): 

Las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA), al igual que el resto de la ciudadanía, se ven significativamente afectadas por la crisis del COVID-19. No obstante, en su caso concreto el impacto es significativamente mayor.

Las razones para ello son:
  • Implican cambios sustanciales en la vida cotidiana y la necesidad de adaptarse rápidamente a una nueva realidad. Esto es especialmente difícil para las personas con TEA, que requieren rutinas estables y predecibles, y presentan dificultades significativas para adaptarse a los cambios en su contexto, aunque sean mínimos.
  • Requieren la capacidad de dar sentido a la situación social vigente, comprenderla y actuar de manera ajustada a la gravedad de la misma. Esto es complejo para muchas personas con TEA, que pueden presentar dificultades importantes para flexibilizar su comportamiento y pensamiento, y adoptar las medidas establecidas, aunque comprendan su necesidad.

En estas circunstancias, las personas con TEA pueden:

  • Experimentar altos niveles de estrés y ansiedad. 
  • Manifestar un incremento de conductas negativistas y desafiantes, que lleven a contravenir las medidas establecidas (por ejemplo, insistir en salir de casa para acudir con normalidad a su centro educativo o servicio de atención diurna, aunque sepan que está cerrado).  
  • Presentar dificultades significativas de auto-regulación, que provoquen un incremento o intensificación de auto y/o heteroagresiones a familiares o figuras principales de apoyo. 
  • Experimentar un agravamiento de condiciones comórbidas de salud mental (ansiedad, depresión, pensamientos suicidas…), que puedan poner en riesgo la integridad física de las personas, especialmente de aquellas que vivan solas o tengan un círculo de apoyo  reducido.  
Es importante señalar que esta situación afecta no sólo a las propias personas con TEA sino también a sus familiares y personas cercanas con las que puedan convivir:
 
  • Experimentar altos niveles de estrés, angustia y ansiedad. 
  • Presentar sentimientos de desesperanza y falta de control de la situación. 
  • Experimentar dificultades significativas para manejar la situación familiar y el comportamiento de su familiar con TEA. 
  • Presentar dificultades importantes para conciliar la situación de permanencia en el domicilio con su actividad laboral, incluyendo el teletrabajo
#EstadoAlarmaTEA
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