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  • El aislamiento de pacientes con algún tipo de discapacidad en el propio domicilio requiere de material específico y protocolos de actuación que detengan la propagación del virus, según la Organización Colegial de Enfermería   
  • Espacios exclusivos, toallas y vajillas asignadas al contagiado/a y material desechable de protección personal, son los principales consejos a tener en cuenta. 

Las medidas de seguridad, de limpieza y desinfección son las pautas comunes para luchar contra la propagación del COVID-19 en cualquier espacio. Pero si el virus afecta a una persona del entorno familiar y los cuidados durante la cuarentena deben realizarse en casa, se deben poner en marcha algunas normas que pueden salvar vidas y frenar la propagación de la pandemia.  

La Organización Colegial de Enfermería ha editado algunos materiales para aclarar cuáles son esos protocolos que se deben llevar a cabo en el hogar cuando el familiar afectado por el COVID-19 es una persona con algún tipo de discapacidad.  

 En su caso, al igual que en el de las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA), tanto las personas contagiadas como los familiares que las atiendan tienen que seguir estas medidas de prevención. 

 Limpieza y desinfección del domicilio  

 Entre el material que no puede faltar en casa para hacer una correcta y segura atención del familiar contagiado se encuentra: 

  • disolución de lejía para limpiar y desinfectar (20 cc de lejía por 1 litro de agua) 
  • bayetas, papel, guantes, mascarillas, batas y bolsas de basura desechables, o bien exclusivas para la atención del o la contagiada por COVID-19 
  • vajilla y toallas de uso exclusivo para la persona contagiada 
  • utensilios de limpieza exclusivos para la habitación donde se lleve a cabo el aislamiento 

Hay que poner especial atención a la higiene de armarios, nevera, microondas, horno, lavadora y electrodomésticos en general, así como en los pomos de puertas y armarios, e interruptores, ya que son lugares de uso frecuente y común para todos los habitantes de la casa.  

Atención al paciente dependiente en aislamiento domiciliario  

La persona con autismo contagiada por COVID-19 debería evitar los espacios comunes y permanecer, el máximo tiempo posible, en una habitación individual, con la puerta cerrada y con una buena ventilación. Si es posible, además, con un baño de uso exclusivo. Si estas recomendaciones no fueran factibles, deberá extremarse la limpieza para evitar contagios a otros miembros de la familia que utilicen estos espacios.  

En cuanto a la atención directa del familiar enfermo, la higiene de manos antes y después de la atención del paciente es fundamental para evitar contagios. Mucho más cuando se manipulen heces u orina. En estos casos se deben extremar las precauciones. 

La persona encargada de los cuidados debe utilizar una bata, una mascarilla quirúrgica (sin filtros) y guantes desechables que tirará al salir de la habitación del paciente. Debe mantener, siempre que sea posible, una distancia de entre 1 y 2 metros con la persona afectada, y preparar una bolsa de basura exclusiva para transportar sábanas y ropa sucia. Toda la ropa deberá lavarse a una temperatura de entre 60 y 90 ºC en la lavadora. 

 Cuando el aislamiento finalice deberá limpiarse a fondo la habitación destinada a la cuarentena del paciente, así como el baño y el resto de estancias donde haya estado. Aquí os dejamos un vídeo explicativo de la Organización Colegial de Enfermería detallando todas estas precauciones que debemos llevar a cabo en nuestros domicilios si tenemos un familiar dependiente contagiado por el coronavirus. Ver Vídeo

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