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Las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA) son más vulnerables en la actual situación de confinamiento que estamos viviendo frente al COVID-19. El estado de alarma obliga a permanecer en casa o, en su defecto, en residencias, hospitales o centros de día, el máximo tiempo posible, con las excepciones recogidas en la normativa del estado de alarma y la desescalada que poco a poco va a ir implantándose en España. 

Estas circunstancias pueden afectar al bienestar emocional de las personas con TEA provocándoles estrés, conductas negativistas o desafiantes, e incluso un empeoramiento de su salud mental. Por eso es tan importante la forma en la que se lleve a cabo la atención sanitaria en aquellas personas con autismo que puedan estar contagiadas por el COVID-19. 

¿Qué puede hacer el personal sanitario que atiende a personas con TEA estos días?  

La exploración médica y la atención sanitaria a personas del colectivo, requieren algunas consideraciones para velar por el bienestar de las personas con TEA en contextos sanitarios. Tal y como nos cuenta María Verdepsicóloga del área de investigación de la Confederación Autismo España,  éstas son las pautas a seguir: 

  • Procura, en la medida de lo posible, atender a la persona en entornos tranquilos, sin exceso de ruidos, luces artificiales o distractores.  
  • Dirígete principalmente a la persona a la que estás atendiendo, incluso si es menor de edad, e incluye de manera adecuada a sus acompañantes.  
  • Anticipa con claridad y especificidad los procedimientos, tratamientos e instrumentos que se van a emplearSi es posible, indica cuánto tiempo van a durar éstos. 
  • Avisa a la persona antes de tocarla.  
  • Haz uso de un lenguaje adaptado a las necesidades comunicativas de la persona TEA y trata de vincular los contenidos de la sesión a sus gustos e intereses particulares.  
  • Háblale con naturalidad y simpleza, con una correcta pronunciación y usando gestos naturales que complementen a las palabras. 
  • Evita bromas, ironías o dobles sentidos. 
  • Evita el uso de preguntas abiertas, mejor buscar respuestas de sí o no. 
  • Muestra una actitud calmada y receptiva. 
  • Proporciona el tiempo necesario para que la persona con TEA pueda procesar la información, responder y realizar preguntas si lo necesita.  
  • Comprueba periódicamente su nivel de ansiedad y asegúrate de que está comprendiendo correctamente lo que se le transmite. 
  • Asegúrate de preguntar a la persona y sus familiares o acompañantes si necesita algo: más información, ayudas para comprender algo, orientación sanitaria sobre otra cuestión, etc.  
  • Es útil aplicar apoyos visuales concretos como el uso de imágenes, listas, símbolos o dibujos para transmitir la información y aumentar la comprensión. Por ejemplo, este cuaderno elaborado por la Federación Autismo Castilla y León. 
  •  Tranquilízala con datos objetivos y mensajes en positivo, tanto si está enferma como si no. Esta situación tiene un punto final, que puede estar cerca o lejos, pero existe una certeza de que terminará.  
  • Si tienes dudas o crees que necesitas orientaciones específicas, pide ayuda o recurre a profesionales con experiencia en atención a personas con TEA que estén en tu entorno próximo. Estos días, muchos/as profesionales ofrecen su ayuda a través de internet y redes sociales. 
  • Ante todo, no olvides el valor de tu labor profesional estos días. Es por el trabajo de personas como tú y tus colegas que superaremos con éxito esta situación excepcional. ¡Gracias por no perder la sonrisa!  

Acompañamos estas pautas con una infografía de Autismo España financiada por la Fundación Probitas. 

#EstadoAlarmaTEA
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